Junto a la Asociación de Diseñadores del Interior (AdDI) y destacadas especialistas chilenas, la compañía analizó las innovaciones globales sobre materialidades, colores, tecnologías y su impacto en el desarrollo del diseño a nivel regional.
Con la mirada puesta en el futuro del diseño de interiores, MASISA se conectó con lo último de Milano Design Week 2026, el encuentro más importante del mundo para la arquitectura y el mobiliario, con el fin de explorar las tendencias globales que están definiendo el panorama de la región.
Para lograr un análisis profundo y con identidad local, la compañía contó con la experiencia de dos destacadas profesionales chilenas: Magdalena Rodríguez, diseñadora con 14 años de trayectoria y fundadora de MR Kitchen Studio, y Josefina Cedano, arquitecta y fundadora de Estudio Cedano. En una colaboración junto a la Asociación de Diseñadores del Interior (AdDI), ambas especialistas recorrieron la feria analizando materiales, colores y tecnologías que marcarán la pauta este año.
"En MASISA entendemos que el diseño está en constante evolución, por lo que buscamos mantenernos conectados con las tendencias e innovaciones que están definiendo los espacios del futuro. Un deep dive de las propuestas de Milano Design Week nos permite observar de primera fuente los cambios de la industria global y traducir ese conocimiento en soluciones concretas para nuestros clientes. Nuestro compromiso es anticiparnos y desarrollar productos que combinen diseño, funcionalidad y sostenibilidad", afirmó Johan Arentsen, Gerente de Desarrollo Técnico e Innovación de MASISA.
A partir de este levantamiento técnico, se consolidaron las principales macrotendencias globales para el diseño de espacios:
- Colores profundos y naturales: La paleta cromática se vuelca hacia tonos profundos y de acabado mate. Los grandes protagonistas de la feria fueron los verdes, terracotas, azules y burdeos.
- Mezcla de texturas y materiales: Las materialidades buscan aportar profundidad visual a través de la superposición. Destaca la combinación de tonos en maderas oscuras, piedra, vidrio, metales y textiles en un mismo espacio.
- Formas orgánicas y continuidad visual: Las líneas rígidas abren paso a las formas curvas y orgánicas. La tendencia apunta a la fluidez, con soluciones como puertas ocultas, electrodomésticos completamente integrados y tecnología incorporada de manera sutil.
- Iluminación sensorial: La luz deja de ser un simple accesorio decorativo o funcional para integrarse directamente en el diseño, creando atmósferas envolventes.
- Diseño en el interior de los muebles: El estándar de diseño ya no se limita a lo que está a la vista. Los interiores de clósets y muebles de cocina ahora incorporan color y textura de forma explícita, haciendo que lo oculto sea parte fundamental de la propuesta estética.
- Superficies de alta tecnología: En el ámbito funcional, destacan los materiales de alta ingeniería aplicados a cubiertas, desarrollados especialmente para resistir manchas y el desgaste del uso diario sin sacrificar la estética del diseño.
"Lo que vimos en Milán confirma una evolución hacia espacios mucho más sensoriales, donde la materialidad, el color y la iluminación trabajan de manera integrada para generar experiencias. Existe una búsqueda por crear ambientes que transmitan bienestar y personalidad, incorporando soluciones cada vez más funcionales, pero sin perder calidez. Son tendencias que veremos reflejadas cada vez con más fuerza en los proyectos residenciales y comerciales de Latinoamérica", señaló Josefina Cedano, arquitecta y fundadora de Estudio Cedano.
De acuerdo con el balance de las especialistas, lo visto en Milán refleja un cambio claro, el diseño ya no solo busca verse bien, sino generar sensaciones y crear espacios más acogedores y conectados con las personas.
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