El OSB es una placa estructural y no compite directamente con el MDF, que no posee esa función. Su competidor directo es el panel aglomerado que presenta indicaciones para los mismos tipos de usos.
El producto posee óptima resistencia físico-mecánica, resistencia de arranque a tornillos y posibilidad de pintura equivalente a los otros paneles estructurales. Otra característica es la calidad interna, superior a la del aglomerado, ya que no tiene nudos ni huecos. En el aglomerado multilaminado son comunes las fallas y densidades diferentes en el interior que pueden comprometer la resistencia a la ruptura y a la elasticidad, además de influir en la estabilidad del panel.
El proceso de producción a gran escala y automatizado le proporciona a las placas una calidad absolutamente uniforme. Comparando el OSB con otros materiales, el producto presenta resistencia superior al MDF (2,5 veces mayor) y al aglomerado cuando es sometido a ensayos de resistencia a la ruptura y a la elasticidad. Sin embargo, esos dos materiales no poseen función estructural y son indicados para el uso en la industria de muebles.
El OSB posibilita trabajar con grosores menores para una resistencia similar o superior. En lo que tiene que ver con resistencia a la acción del agua, el OSB es similar al aglomerado fenólico en relación al descolamiento.

Gisele Cichinelli