Desempeño ambiental
MASISA ha disminuido su huella ambiental
En MASISA reconocemos la importancia de la responsabilidad ambiental y promovemos prácticas operativas para minimizar el impacto ambiental asociado a nuestras actividades. Esto significa el uso cuidadoso de los recursos, la incorporación de la ecoeficiencia y la administración del riesgo ambiental en la toma de decisiones.
El sistema de gestión ambiental de MASISA orienta sus acciones y decisiones al cumplimiento de la legislación ambiental aplicable, al cumplimiento de requisitos voluntariamente asumidos, impulsando a las operaciones a asumir obligaciones más exigentes que la legislación vigente.
De esta manera, a través de la unión de buenas prácticas de producción, tecnología de última generación e innovación, MASISA ha logrado controlar y mitigar los principales impactos ambientales de sus operaciones, y comprometer metas de mejoramiento continuo, especialmente en el ámbito de la energía, agua y desechos.
Durante el 2012 cumplimos las metas ambientales, con excepción del consumo de energía fósil y eléctrico que alcanzó un cumplimiento de un 98,4%, producto del mayor consumo de energía en Cabrero y a desvíos en las metas productivas en Venezuela.
Además se realizó una evaluación y elaboración de planes de acción basados en los programas de buenas prácticas del Manual de Excelencia en Salud, Medio Ambiente y Seguridad, que define los estándares y directrices corporativas. El 2013 se hará una evaluación de seguimiento en cada operación industrial y forestal, para verificar su implementación.
Cabe destacar que las operaciones industriales de MASISA poseen un sistema de gestión ambiental certificado bajo la norma ISO 14001. En Octubre de 2012, la planta de Montenegro suspendió esta certificación hasta abril de 2013, debido un lamentable accidente.
Asimismo se implementaron equipos de mejora en las operaciones en todos los países, generando innovación en temas de medio ambiente, salud y seguridad.

Casos de ecoeficiencia
En Ponta Grossa (Brasil) un buen funcionamiento alineado con la mantención preventiva de la nueva planta térmica, que utiliza sólo biomasa como combustible, contribuyó a la reducción de este recurso no renovable proveniente del petróleo (gas natural).
El consumo medio de gas en 2012 fue de 168m³/mes, a diferencia de 403 m³/mes registrados el año 2011, lo que representa una reducción en Ton CO2 de 43%.
En Chile se implementaron una serie de proyectos tendientes a disminuir el consumo energético de las plantas. El más importante fue el control sobre los dámpers (regulador de tiraje) de las chimeneas de estabilización de las líneas de MDF. A partir del 2012 se redujo la apertura de la chimenea de un 40% a un 15%.
Esta acción logró una considerable disminución en el consumo de energía fósil, al tener una segunda alternativa de alimentación de biomasa, lo que impactó en las emisiones de CO2 y el costo por el uso de estos combustibles, disminuyendo en un 60% las emisiones de CO2 respecto al 2011, equivalentes a US$ 416.000 de ahorro.
Energía y emisiones atmosféricas
MASISA tiene una matriz energética con un alto porcentaje de origen renovable y ha incrementado sistemáticamente la eficiencia energética por unidad de tablero desde el año 2006.
Durante el 2012 se continuó con el programa de eficiencia energética que generó una reducción de 5.663 MWh de energía eléctrica y fósil, en relación al consumo del 2011. Esto se logró a través de la recolección de las mejores prácticas de cada planta y su implementación en las demás.
En cada localidad se conforman grupos que identifican oportunidades para reducir los consumos energéticos del proceso, tales como aprovechamiento de la iluminación natural, paradas programadas, mantenimiento de las máquinas para un óptimo funcionamiento e inversiones.
Destaca MASISA Chile donde se implementó un programa de eficiencia energética que se tradujo en ahorros de USD 960.000 a través del cierre parcial de los dámpers de las chimeneas de estabilización de las líneas de MDF, la sincronización en el sistema de descarga de camiones y la operación modo Invierno/Verano de ventilador de secado de MDP.
El primer trimestre del 2012, MASISA Venezuela obtuvo la certificación del gobierno como “Usuario Contribuyente con el Ahorro Energético”, meta obtenida gracias al mantenimiento de procesos continuos en sus líneas de producción, con un perfil de carga estable en todos los horarios de operación, detención del sistema de extracción del aire en áreas internas en paradas programadas de línea, detención de los sistemas de transporte de materia prima y de equipos que consuman electricidad durante paradas de línea.
En cuanto a emisiones a la atmósfera, el 2013 se realizará un estudio en planta Mapal (Chile) con el fin de determinar la mejor solución para reducir las emisiones de material particulado a la atmósfera desde las fuentes fijas, en un 30%.
Por su parte, en México se disminuyeron las emisiones de CO2 en un 60% en comparación al año 2011 (2763 Ton a 1062 Ton al 2012).


Huella de Carbono
Desde 2009 MASISA calcula la huella de carbono en los alcances 1 y 2, con base en lo establecido en el GHG Protocol, incluyendo todas las operaciones de MASISA en Chile, Argentina, Brasil, Venezuela y México, de acuerdo a las actividades: forestal (vivero, establecimiento/mantención, manejo y cosecha), industriales (aserradero y planta industrial), actividades de logística (distribución) y actividades administrativas.

Consumo de agua y eficiencia
Se ha reducido en un 54% el consumo anual de agua respecto al año 2006. Asimismo se ha disminuido sistemáticamente el consumo anual de agua por unidad de tablero producido.
Las fuentes de abastecimiento de agua de las plantas de MASISA son principalmente de aguas subterráneas en Chile, México, Venezuela y Argentina.
Destacamos la planta Ponta Grossa (Brasil) que opera con un circuito de agua cerrado, donde es posible reutilizar toda el agua generada y la reposición es hecha con aguas lluvias tratadas. El año 2012 el consumo fue de 0,21m³ de agua/m³ por tablero producido .
En Durango (México) se disminuye el consumo de agua en un 20% en comparación con el año anterior de 16,428 m3 a 13,123 m3. (3305m3 de agua menos) a pesar del aumento de colaboradores y procesos consumidores de agua.


Gestión de desechos
Se ha reducido en un 48% el volumen anual de desechos a disposición final respecto al año 2006. Asimismo se ha disminuido sistemáticamente el volumen de desechos a disposición final por unidad de tablero producido.
Cada país cuenta con una legislación propia que define la peligrosidad de los desechos, ante lo cual aseguramos su tratamiento y disposición conforme a la legislación local vigente.
La mayor cantidad de desechos no son peligrosos, siendo en su gran parte escorias y cenizas provenientes de la combustión de biomasa, desechos industriales no aprovechables (Papel melamínico, lodos decantados de Resina), desechos asimilables a domésticos (provenientes de comedores del personal de planta y del comedor de contratistas).
La gestión de los desechos en MASISA prioriza la reducción de la generación, reutilización y reciclaje siempre que sea posible, contribuyendo así a la preservación del medio ambiente. Cuando ninguna de estas opciones es aplicable, los desechos son enviados a disposición final, conforme a la legislación de cada país.
Los desechos peligrosos, como desechos de mantenimiento impregnados con hidrocarburos y baterías, son clasificados, manejados y dispuestos de acuerdo a la legislación ambiental. El transporte y disposición final se realiza con empresas de servicios especializadas y autorizadas para tal fin, garantizando un impacto controlado al ambiente.
Cabe destacar que en MASISA México el 2012 se llevó a cabo el “Plan Estratégico Cero Residuo”, que permitió disminuir la generación de desechos de 700 Ton./año a 380 Ton./año (46% respecto al 2011), además generando ingresos no operacionales por reciclaje de materiales.
Control de origen de la fibra
Para la fabricación de sus productos, MASISA utiliza en su gran mayoría madera proveniente de plantaciones de pino y eucaliptus.
Las operaciones de Brasil y Venezuela tienen la certificación de Cadena de Custodia de FSC™, lo que significa que el 100% de la madera que entra en estas operaciones son certificadas o controladas, bajo los criterios de FSC™.
En Chile el 95,8% proviene de madera certificada o controlada. En Argentina, 75,1% y en México 93,6%.
A nivel consolidado, en el año 2012 se alcanzó un total de 94,4% de fibra de origen conocido, lo que da un cumplimiento de la meta en un 99,7%.
Para lograrlo, MASISA ha trabajado de manera sistemática con los proveedores de maderas, con el propósito de mantener un conocimiento cabal de las fibras que ingresan a las plantas de la Compañía, a través de una metodología de segregación de nuestros proveedores.
A los proveedores de fibra que no provienen de bosques certificados FSC, se les aplican encuestas para pesquisar su procedencia y forma de obtención, validando este proceso con auditorías posteriores.
La mayor dificultad es la verificación con los pequeños proveedores, puesto que en su mayoría son intermediarios, lo que dificulta realizar la trazabilidad para dilucidar el origen de la fibra.
