Evolución del OSB
Del waferboard al OSB, la evolución del producto ocurrió con la substitución de las tiras menores y aplicadas en todas las direcciones por la aplicación de tiras mayores y orientadas. Con características estéticas bastante similares, el OSB y el waferboard se diferencian en el proceso productivo.
El OSB fue concebido originalmente para atender al segmento de construcción seca, desarrollado a fines de los años 70 en los Estados Unidos, funcionando muy bien en el contraventamiento de las estructuras de acero o de madera (steel frame y wood frame). Evolucionó para otros mercados como los de embalajes, muebles y decoración, principalmente en Europa, donde la cultura del fast-construction todavía no es muy fuerte.
El gran boom en el mercado mundial se dio recién en la década del 90, aunque no hubo ninguna gran revolución en la apariencia o en las tecnologías empleadas para su fabricación. Se debe más al desarrollo constante del mercado por las empresas fabricantes y a la mayor aceptación del producto por los usuarios.
Sintonizado con las expectativas del mercado - excelente calidad y resistencia estructural sumados al precio, inferior al del aglomerado -, el sector de construcción civil observó el potencial del producto. En virtud del precio, debido al proceso productivo, fue en esa década que muchas plantas que producían aglomerado comenzaron a fabricar OSB.
El aumento de demanda por el producto resultó en la instalación de las primeras plantas industriales fuera de Canadá y Estados Unidos, entre los años 1996 y 1997. Europa, Asia y Chile comenzaron a fabricar el producto. En el 2000, la primera y única fábrica nacional, la Masisa de Brasil, comenzó a ser instalada en Ponta Grossa (Paraná). Finalizada en diciembre de 2001, la producción nacional se inició en enero de 2002.
Este avance se debe principalmente a 4 factores:
- Mejor aprovechamiento de los troncos de madera (el OSB utiliza 96% contra 56% del aglomerado), optimizando el costo y proporcionando un producto ecológicamente más eficaz
- Posibilita la utilización de troncos más finos (6 años para el OSB contra 14 años para el aglomerado) y de menor valor comercial
- Mayor productividad debido al proceso de fabricación totalmente automatizado y de gran escala (la fábrica existente en Brasil utiliza 24 personas en 3 turnos para operar una línea de producción de 350.000 m³/año. Una fábrica de aglomerado necesita más de 200 personas para producir cerca de 80.000 m³/año)
- Las características del producto, técnicamente similar al aglomerado pero con un costo menor, que permite una amplia variedad de usos y aplicaciones.
Gisele Cichinelli